17 octubre 2011

LOS GENIOS DE LA FOTOGRAFÍA. CAPITULO 6



La fotografía hoy en día la podemos encontrar de distintas maneras, formatos, técnicas, tamaños e incluso de conceptos. En un solo año se sacan unos 80 billones de imágenes fotografías. Pero, ¿Qué significa ser fotógrafo hoy? ¿ y cuanto vale una fotografía hoy en día? Estos debates, y muchos otros son los que se dan en el sexto capítulo de “Los genios de la fotografía”




En este capítulo comienza hablando de Gregory Crewdson, un fotógrafo que no saca la fotografía, pero sí que la planifica, como si de una secuencia cinematográfica se tratara. Para éste, la cámara es un instrumento, a él le importan las imágenes, el resultado final.

Polo opuesto al concreto de fotografía que se tenía en los años sesenta con Robert Adams. En esta época periódicos como New York Times no publicaban fotografías ya que no la consideraban arte.

El cambio de ese concepto comenzó en EEUU, cuando los altos adquiridores empezaron a coleccionar fotografías originales. A finales de los setenta, los precios aumentaron escandalosamente. La clave de este ascenso es la facilidad de su reproducción mediante copias; una copia tiene más valor cuando tiene menos reproducciones. Por ello, hoy en día hay que demostrar muy específicamente la procedencia de la obra para evitar casos de múltiples reproducciones o falsificaciones. Copias de autentico pedigrí, reveladas por su propio autor, pueden llegar a un valor exagerado, como el caso de Andreas Gursky, “99 céntimos” (“99 Cents”) su valor llego a 3.34 millones de dólares.

EL mercado ha cambiado lo que significaba ser un fotógrafo de éxito en todos los aspectos. Ahora publicar una obra supone mucha mayor reflexión y los autores no admiten mínimos errores en reproducción.

Presenta el caso de Seydou Keita, de Bamako (Mali), un fotógrafo anónimo, que retrataba a la región en un pequeño estudio. Este fue buscado por Andre Magnin, un prestigioso comisario francés, que encontró una muestra de sus fotografías en un catalogo y partió en su búsqueda y trabajo durante años con él. Una vez reconocido el talento del fotógrafo, en paralelo también trabajo con un importante agente de EEUU, Jean Marc Patras con el que firmo un contrato. Keita murió en 2001, y empezó una disputa entre Magnin y Patras, por la custodia de 921 valiosos negativos, que incluso hoy en día no se ha resuelto el caso. Por lo que, por culpa o gracias a el mercado, el valor de Keita se ha disparo.

En china, la fotografía como propaganda estaba restringida hasta hace poco. Uno de los soldados reporteros más característicos de la revolución china fue Li ZhenSeng. En los años 60 y 70, un día podría ser considerado una estrella, que ser denunciado por considerarse ofensivas sus fotografías. Por ello, escondió sus fotografías, que hoy en día son publicadas en EEUU, y por el contrario en china no pueden ser publicadas.

También por culpa del mercado se especula con el trabajo de los autores, sin llegar a apreciar lo que el autor quiere trasmitir.

Por otro lado, se hacia una diferenciación entre fotógrafo de moda y fotógrafo artístico, que hoy en día puede ser totalmente compatible, cosa que hace 10 años no podía hacerse. En la actualidad se divide en fotografía de ficción, fotografía que recrea la sociedad y fotografía de la realidad.

En cuanto al fotoperiodismo, una de las revistas clave de este tema humanista fue, y sigue siendo la agencia Magnum. Hasta 1994 estábamos acostumbrados a autores que fotografiaban instantes impactantes en lugares lejanos y guerra. A partir de esa fecha, y como consecuencia de la entrada de Martin Parr fué un gran cambio para Magnus, puesto que se dedicaba a documentar supermercados y lugares transitados de la ciudad, sin ningún peligro, por lo que, para los integrantes de la agencia les pareció una ofensa.

En los años 80, gracias a las distintas adaptaciones que fue tomando la fotografía, esta fue recibida con alfombra roja en los centros de bellas artes, empezando en EEUU hasta expandirse por todo el mundo. Uno de los pioneros fue Jeff Wall. Para él la fotografía era como un pintor cuando pinta su lienzo, en definitiva, con una intencionalidad creativa.

En la actualidad, las nuevas tecnologías y la manipulación de la imagen esta a la orden del día, algunos autores recurren a este recurso para conseguir la fotografía ideal. Este tema entra en debate, ya que se plantea la perdida de la esencia fotográfica, aunque muchos otros dicen que forma parte de la historia de la fotografía, ya que en toda las épocas la edición estaba presente, puesto que se pintaba y se unían negativos para conseguir fotografías únicas.

En definitiva, la fotografía era y es, lo que cada fotógrafo quiere que sea, sin importar la técnica ni el destino.


Para descargar el documental entero pulse aquí.

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