14 enero 2012

LFQNH3

Cansado, aturdido, agobiado y serio. Iba por la calle de vuelta a casa. En la misma acera, una mujer, muy Cosmopolitan, totalmente conjuntada, pija se autodefinia, con una larga chaqueta roja, tres dálmatas en su mano izquierda, y hablando por teléfono con su mano derecha. Los dálmatas, creaban compositivamente una simetría perfecta, cuatro pasos y medio delante de ella uno a la izquierda, cuatro pasos y medio otro en el centro y cuatro pasos y medio otro a la derecha. Fue un momento inevitable para echar a reír.

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